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Cuatro ruedas




Cuántas veces habremos escuchado que las mujeres son un peligro al volante. A mi opinión, se les ha satanizado de la manera más injusta, se les ha convertido en el terror de las pistas prácticamente sin argumentos. Sin ánimos de ir en contra de los señores, debo decir que esta acusación, este estigma, me parece de lo más gratuito. Solo hay que abrir un diario para darnos cuenta de que los grandes accidentes de tránsito son siempre liderados por nosotros, hombres. Y que yo sepa las combis asesinas son manejadas en su mayoría por... hombres. Entonces, ¿De dónde viene esa fama que tienen las mujeres de ser tan torpes sobre las cuatro ruedas?



Escribo esto porque estar en el coche con mi Papá al volante, me hizo evocar un embrollo que al rememorarlo solo ocasiona mi injustificada risa.


Paso a contar:


...Me platicaba mi tía sobre la precaución al conducir, me contaba que manejaba desde los 21 años y, a Dios gracias, nunca había chocado. Es verdad que no era Speedy Gonzales, almenos ella trataba de conducir a una velocidad moderada y eso podía alterar a algún chofer apurado, pero acaso, ¿No es mejor prevenir que lamentar?, ¿O acaso el hecho de no creerse un corredor de Fórmula 1 la convierte en una conductora mediocre?


Bueno, debo decir que cuando debia estacionar en paralelo sufría bastante, en ocasiones la veía sudar, pero finalmente lo hacía correctamente (después de avanzar y retroceder 17 veces, claro está).

Hace poco un taxista le gritó de carro a carro: "¡Mujer tenías que ser!". Ese cretino no solo le estaba gritando por haberle cedido el paso a un peatón, sino por el hecho de ser mujer, como si serlo fuera un pecado. No imagino la rabia con la que se quedó. Conociéndola. Hubiése querido perseguirlo y decirle su vida, pero felizmente gracias a mi pacífica intervención tuvo la sabiduría de la serenidad y logró calmarse, de paso le hacía un bien a su ya histérico hígado.

Las pistas de Lima son una jungla, hay que ser verdaderamente valientes para manejar en ellas pero sobre todo hay que ser serenos, más aún si son mujeres quienes conducen, porque es muy probable que se topen con personajes como aquel taxista malcriado que insultan cuando se les dá la gana, así esten tratando de hacer las cosas bien.

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CONVERSACIÓN

2 comentarios:

  1. me gusta mucho tu publicacion.

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  2. Tienes razón y lo podemos comprobar fácilmente en las pistas de nuestra Lima. Los bestias al volantes siempre son los choferes malcriados, "hombres"... más bien nosotras las mujeres somos más cuidadosas y cometemos menos faltas y causamos muuuuuuchos menos accidentes

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